Ya puedo decir que conozco una capital andaluza más, añadiendo a la lista de Córdoba y Granada, Málaga. Quizás no es tan llamativa como cualquiera de las dos anteriores o Sevilla, pero tiene su encanto. Además de ser una ciudad portuaria, cosa que para mi, gana bastantes puntos. La ciudad es dividida por el río Guadalmedina, quedando su casco histórico y principales monumentos al este del río. El centro queda vertebrado por la conocida calle Larios, típica calle comercial, que le da continuidad la calle Granada, repleta de bares y restaurantes, y buen sitio para sentarte y parar ha tomar una tapa, y en la unión de ambas, la plaza de la constitución, donde si miramos al suelo, podemos ver en placas metálicas, las portadas de los periódicos del día que se firmó la Constitución.
Como muchas ciudades, lo mejor es recorrerla y callejear por sus calles, pues es muy fácil orientarse y llegar a cualquier sitio que queramos. Destacar como principales e imprecindibles sitios para visitar, la catedral, el no hace mucho descubierto teatro romano, la alcazaba, el castillo de Gibraltaro que aunque solo son las murallas y una torre, desde lo alto las vistas son increibles en 360º, destacando la playa de la malagueta y la plaza de toros.
También, si nos gusta el arte, hay varios museos que podemos visitar, yo solo estuve visitando el museo de málaga, con diferentes temáticas, restos arqueológicos, pintura y escultura, y en mi opinión merece la pena la visita. Otras opciones, son el museo de pintor Pablo Picasso o el Centro Pompidou.
Sobre las playas, aunque no son las típicas de arena fina y clara, son agradables, con el puerto separando la playa de la malagueta de la playa de San Andrés, la primera más turística, y con más guiris, y la segunda algo más tranquila.
Y por supuesto, para cuando queramos parar a comer o beber o simplemente descansar un rato, en la misma zona centro, en la calle Granada está llena de bares a cada paso que demos, destacando el conocido Pimpi, que en horas punta nos tocará hacer cola para esperar una mesa, aunque podemos atravesarlo, literalmente, de una puerta a otra, pues simplemente verlo ya merece la pena.
Además, aunque un poco alejado del centro, en la calle Tomás Echevarría, junto al jardín de la Abadía, tenemos una calle con mucho ambiente y bares de tapas y pubs. Recomendable, Er Pichi del Cai.
Ah! Y no quería olvidarme de subir a tomar algo a alguna terraza de algún hotel, como la del hotel Larios o mi favorita la del hotel AC, mucho mejor que la noria del puerto.
Os dejo a continuación una serie de fotos de mi estancia allí.

Uno de los puentes sobre el río Guadalmedina, es el puente de Santo Domingo, o también denominado puente de los alemanes, el cual Alemania donó a Málaga este puente, agradecida por el heroico auxilio que la ciudad prestó a los náufragos de la fragata de guerra Gneisenau (según reza la placa). Como curiosidad, está inclinado ligeramente para que quede en perpendicular con la Iglesia de mismo nombre.
La catedral no nos deja indiferentes, desde cualquier lado de los que nos acerquemos. Recomendable la visita, y aunque no dispone de claustro, en particular a mi me gusto mucho. También es posible una visita por las cubiertas.
La Alcazaba, junto al teatro romano, y tras una subida de unos 15 minutos, podemos llegar al castillo de Gibraltaro. Y además pasamos por dos estupendos miradores hacia el puerto y la malagueta.
Para terminar, no nos olvidemos de su faro, también conocido como La Farola:













